Hay un dato que ordena todo lo demás: el 95% de esta obra no se ve. Va bajo tierra. Lo que queda a la vista —seis arquerías, una de ellas de casi cuarenta metros— es la excepción, no la regla.
La Dirección de Patrimonio Mundial del Instituto Nacional de Antropología e Historia lo describe como “la obra de ingeniería hidráulica colonial más importante de América”. Se inscribió en la Lista del Patrimonio Mundial en 2015, en la categoría de Paisaje Cultural, y es de los pocos sitios mexicanos que no cabe en un municipio: cruza cinco, repartidos en dos estados.
Los datos
Según la ficha del INAH:
- Nombre oficial: “Sistema hidráulico del acueducto del Padre Tembleque”.
- Año de inscripción: 2015. Categoría: “Paisaje Cultural”.
- Municipios: “Zempoala y Tepeapulco, en Hidalgo, Nopaltepec, Axapusco y Otumba en el Estado de México”.
- Longitud total: “48 kilómetros: 3,3 desde los manantiales a la bifurcación, 5,9 a de la bifurcación a Zempoala y 38,8 a Otumba”.
- Construcción: “La edificación comenzó en 1555 y, tras 17 años de trabajo ininterrumpido, el acueducto concluyó en 1572”.
- Trazo: “95 por cieto del trayecto es subterránico y el resto superficial se conforma de seis arquerías” (la errata es de la fuente; la transcribimos tal cual).
- Pieza mayor: la “Arquería Monumental de Tepeyahualco con sus poco más de 39 metros de altura”.
- Componentes del sistema: brocales de contención en los manantiales, acequias de conducción superficial y subterránea, pilas de abasto y cajas de agua.
Está en la herramienta de Patrimonio Mundial, junto con los otros 35 sitios inscritos del país.
Por qué existe: Otumba se estaba quedando sin agua
La obra no nace de una ambición estética. Nace de un problema.
Otumba era, en palabras de la ficha, “un señorío otomí asentado al noreste” del antiguo lago de Texcoco, en territorio árido sin fuentes naturales de agua: dependía exclusivamente de la lluvia. Después de la Conquista la población creció, y “el agua ya no daba abasto para todos”.
La solución fue ir a buscarla lejos. Los manantiales están a los pies del Cerro del Tecajete, del otro lado de lo que hoy es la frontera entre Hidalgo y el Estado de México. Fray Francisco de Tembleque dirigió el proyecto para traerla.
Diecisiete años de trabajo ininterrumpido, en el siglo XVI, para resolver el abasto de agua de un pueblo. Ese es el tamaño del problema y el tamaño de la respuesta.
Roma y Mesoamérica en la misma obra
Esta es la parte que hace del acueducto algo más que una proeza de ingeniería, y conviene leerla con cuidado porque suele contarse mal.
La ficha dice que la construcción combinó “conocimientos europeos en materia de sistemas hidráulicos –especialmente los romanos– y de las técnicas tradicionales mesoamericanas de utilización de cimbras de adobe”. No es un acueducto romano levantado en América: es una obra donde las dos tradiciones técnicas hacen falta y ninguna sobra.
El detalle que mejor lo resume está en el adherente. Se usó bruñido, que la fuente describe como “un adherente resultante de la mezcla de cal, agua, baba de nopal y miel de abeja”. Cal —material europeo— mezclada con baba de nopal, un aglutinante mesoamericano. La receta misma es el encuentro.
Lo que la ficha no dice, y no vamos a suponer: no detalla quiénes fueron los trabajadores ni en qué condiciones trabajaron. Que las técnicas sean mesoamericanas hace muy razonable pensar en mano de obra indígena, pero razonable no es lo mismo que documentado, y esta página no atribuye a nadie un trabajo que su fuente no le reconoce. Hueco declarado: cuando encontremos una fuente oficial que lo detalle, lo escribimos con nombre.
La Arquería Monumental de Tepeyahualco
De las seis arquerías, una tiene un récord que la ficha enuncia con precisión: “La Arquería Monumental es la más alta entre los acueductos con un solo nivel de arcos levantados desde el Imperio romano hasta el Renacimiento tardío”.
Vale la pena desmenuzar la frase, porque es más específica de lo que parece. No dice “la más alta del mundo”. Dice la más alta entre los de un solo nivel de arcos, y en una ventana temporal que va del Imperio romano al Renacimiento tardío. Los acueductos de varios niveles superpuestos —el de Segovia, por ejemplo— juegan en otra categoría. Con esa acotación puesta, el dato sigue siendo enorme: poco más de 39 metros de un solo arco sobre una barranca, en 1572.
Y sigue de pie. La ficha registra que la obra está “conservado casi en su totalidad a 450 años de su construcción”.
Una discrepancia de la propia ficha
La misma página del INAH da dos longitudes que no coinciden, y lo decimos de frente en vez de elegir la que suene mejor:
- En el texto narrativo afirma que el agua se transportaba desde los manantiales hasta Otumba cubriendo 34 kilómetros.
- En el apartado de datos desglosa 48 kilómetros totales: 3.3 de los manantiales a la bifurcación, 5.9 de la bifurcación a Zempoala y 38.8 a Otumba.
El desglose suma 48 correctamente. Pero por ese mismo desglose, el ramal que llega a Otumba mide 3.3 + 38.8 = 42.1 kilómetros, no 34. Las dos cifras están en la misma fuente y no las podemos reconciliar sin inventar.
Lo que sí es firme: los 48 kilómetros del sistema completo, que es la cifra estructurada de la ficha y la que aparece en la descripción oficial del bien.
Dos estados, cinco municipios
El acueducto es una de las razones por las que este sitio cubre Hidalgo y el Estado de México como territorios que se explican juntos y no por separado. El agua nace en uno y termina en el otro.
Del lado de Hidalgo: Zempoala y Tepeapulco. Del lado del Estado de México: Nopaltepec, Axapusco y Otumba.
El punto final del recorrido, Otumba, está en la misma comarca que Teotihuacán, el otro sitio Patrimonio Mundial del Estado de México que documentamos. Y toda esta zona queda dentro del corredor del Camino Real de Tierra Adentro, que también atraviesa Hidalgo y el Estado de México: son capas distintas de historia sobre el mismo territorio.
Ojo con un dato que no vamos a afirmar: la ficha no especifica en cuál de los cinco municipios se levanta la Arquería Monumental de Tepeyahualco. Se le asocia habitualmente con Zempoala, pero nuestra fuente no lo dice, así que no lo damos por sentado. Hueco declarado.
Qué falta saber antes de ir
Este es el apartado honesto, y en este caso es largo.
La ficha del INAH no publica: horarios de visita, tarifas de acceso, si hay accesos habilitados y señalizados, cómo se llega a cada arquería, si existen recorridos guiados, ni la superficie inscrita o la zona de amortiguamiento del bien. Tampoco enumera los criterios de la UNESCO por los que se inscribió, ni aclara si el sistema sigue conduciendo agua hoy.
Nada de eso lo vamos a estimar. Son datos que fijan el INAH, los municipios y las autoridades estatales, y cambian: confírmalos antes de salir. En cuanto una fuente oficial los publique, esta página los incorpora con su fecha.
Lo que sí puedes dar por bueno de esta guía es la escala de la obra, su cronología, su técnica y su geografía — que es exactamente lo que hace falta para decidir si quieres verla.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el acueducto del Padre Tembleque?
Un sistema hidráulico del siglo XVI que llevaba agua desde manantiales al pie del Cerro del Tecajete hasta Otumba, inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial en 2015 como Paisaje Cultural. El INAH lo llama “la obra de ingeniería hidráulica colonial más importante de América”.
¿Cuánto mide?
48 kilómetros en total, según el desglose de la ficha. El mismo documento menciona en otro punto 34 kilómetros hasta Otumba, cifra que no cuadra con su propio desglose: reportamos ambas.
¿Dónde está?
En cinco municipios de dos estados: Zempoala y Tepeapulco en Hidalgo, y Nopaltepec, Axapusco y Otumba en el Estado de México.
¿Cuándo se construyó?
Comenzó en 1555 y concluyó en 1572, tras 17 años de trabajo ininterrumpido, bajo la dirección de fray Francisco de Tembleque.
¿Qué tiene de especial la arquería grande?
La Arquería Monumental de Tepeyahualco mide poco más de 39 metros. Según el INAH, es la más alta entre los acueductos de un solo nivel de arcos levantados desde el Imperio romano hasta el Renacimiento tardío.
¿Se puede visitar? ¿Cuánto cuesta?
Nuestra fuente no publica horarios, tarifas ni condiciones de acceso. Confírmalos con el INAH y con las autoridades municipales antes de ir: este sitio no inventa esos datos.
Fuentes y fecha de verificación
Guía preparada el 26 de julio de 2026 con la ficha del Sistema hidráulico del acueducto del Padre Tembleque de la Dirección de Patrimonio Mundial del Instituto Nacional de Antropología e Historia, y con su listado nacional de sitios inscritos. Las citas entre comillas son transcripción literal de esa fuente, incluidas sus erratas. Horarios, tarifas y condiciones de acceso los fijan las autoridades correspondientes y cambian: confírmalos antes de tu visita.
