El poniente de la Ciudad de México está cortado por barrancas — hendiduras profundas que bajan de la sierra hacia el valle y que, durante décadas, funcionaron como el desagüe y el basurero de la ciudad que crecía sobre ellas.
La Loma es una de las áreas que quedaron protegidas en ese sistema. La ficha de la Secretaría del Medio Ambiente capitalina la registra con “773,300.00 m2” —77.33 hectáreas— en Álvaro Obregón, y la sitúa con precisión: colinda al sur con la barranca “La Malinche”.
Los datos
Según la ficha de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México:
- Superficie decretada: “773,300.00 m2”, descrita en el decreto como “una superficie total de 77.33 hectáreas”.
- Fecha del decreto: “2010-04-20”.
- Categoría: “Áreas Naturales Protegidas, CDMX”.
- Subcategoría: “Zonas de Conservación Ecológica”.
- Tipo de suelo: “Suelo Urbano”.
- Alcaldía: Álvaro Obregón.
- Fecha del programa de manejo: “2012-05-21”.
- Colindancias: al norte con colonias; al oeste con San Bartolo Ameyalco; al sur con la barranca “La Malinche”.
- Texto del decreto: se establece como Área Natural Protegida “la zona denominada ‘La Loma’, ubicada en la Delegación Álvaro Obregón, Distrito Federal, con una superficie total de 77.33 hectáreas”.
La ficha no publica altitud, clima, temperatura, especies, accesos, horarios ni actividades permitidas: huecos declarados. Está en el comparador de destinos.
Una isla verde entre colonias
Las colindancias que publica la ficha describen el lugar mejor que cualquier adjetivo: colonias al norte, un pueblo al oeste y una barranca al sur.
Eso es exactamente lo que es La Loma: suelo urbano protegido, rodeado por la ciudad en tres de sus cuatro lados, con la barranca como único límite natural. No es un macizo boscoso ni una reserva comunitaria de miles de hectáreas — es una superficie de tamaño mediano que alguien decidió sacar del mercado inmobiliario en 2010.
Y esa decisión importa más de lo que sugiere el tamaño. En el poniente de la ciudad, donde el suelo vale lo que vale, proteger 77 hectáreas es una operación política, no un trámite.
Las barrancas del poniente
La colindancia con La Malinche merece su párrafo. Las barrancas del poniente capitalino son corredores que conectan la sierra con el valle: por ahí baja el agua, y por ahí se mueve la fauna que todavía queda.
También son, históricamente, lo más maltratado del sistema — receptoras de descargas, tiraderos y construcción irregular en sus laderas.
La ficha no publica el estado ecológico de la barranca ni sus especies —hueco declarado— y no lo suponemos. Pero la consecuencia práctica para quien visita es directa y no necesita fuente adicional:
- Nada llega a la barranca. Ni basura, ni colillas, ni residuos de ningún tipo. Lo que se tira arriba termina abajo, y de ahí al sistema.
- No se baja a la barranca fuera de rutas autorizadas. Las laderas son inestables y el descenso improvisado es peligroso.
- En temporada de lluvias, las barrancas cargan agua rápido. No se transita por su cauce.
Las reglas
Área protegida urbana con borde habitado por todos lados:
- Sendero marcado y acceso formal.
- Cero fuego. El borde es colonia y pueblo.
- La basura sale con quien la trajo, incluida la orgánica.
- No se colecta nada — plantas, ramas, piedra.
- No se alimenta ni se persigue fauna.
- Perros con correa, donde se permitan.
- Se respetan los terrenos y las comunidades del entorno. San Bartolo Ameyalco es un pueblo, no un fraccionamiento.
Como en toda la cobertura: los datos de seguridad los fijan las autoridades y cambian. Consulta avisos vigentes.
Cómo armar la visita
La escala: un par de horas, si el acceso está habilitado.
La hora: temprano, por la luz y por la calma.
Antes de ir: confirma con la alcaldía Álvaro Obregón o con la Secretaría del Medio Ambiente si el área tiene acceso público, por dónde y en qué horario. Nuestra fuente no lo publica y no lo presentamos como sitio de visita libre.
Regla de altura: el poniente de la ciudad ya está muy por encima del nivel del mar, y el terreno es de lomerío. Se camina con calma, con agua y con protector solar. La ficha no publica la altitud — hueco declarado.
En el circuito del poniente: San Bernabé Ocotepec es la reserva comunitaria vecina, y Bosques de las Lomas es el otro caso de área protegida urbana del rumbo. El hub de la Ciudad de México arma el recorrido completo.
Preguntas frecuentes
¿Qué es La Loma?
Un Área Natural Protegida de la Ciudad de México bajo la categoría de Zona de Conservación Ecológica, decretada el 20 de abril de 2010 en Álvaro Obregón, según la Secretaría del Medio Ambiente capitalina.
¿Cuánto mide?
773,300 m², es decir 77.33 hectáreas, según la ficha y el texto del decreto.
¿Con qué colinda?
Al norte con colonias, al oeste con San Bartolo Ameyalco y al sur con la barranca “La Malinche”, según la ficha.
¿Tiene programa de manejo?
Sí, del 21 de mayo de 2012, según la ficha — dos años después del decreto.
¿Se puede visitar?
Nuestra fuente no publica accesos, horarios ni actividades — hueco declarado. Confírmalo con la alcaldía antes de ir; no lo presentamos como sitio de visita libre.
¿Qué datos faltan?
Altitud, clima, temperatura, especies, accesos, horarios y actividades permitidas: la ficha no los publica y quedan como huecos declarados.
Fuentes y fecha de verificación
Investigación verificada el 26 de julio de 2026 con la ficha de La Loma y el registro de Áreas Naturales Protegidas de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México. Accesos, horarios, condiciones y avisos de seguridad los fijan las autoridades correspondientes y cambian: confírmalos antes de ir.
