El oriente de la Ciudad de México casi nunca aparece en una guía de viajes. Y sin embargo ahí hay una sierra volcánica bajo decreto, repartida entre dos alcaldías y partida en veintiún pedazos.

La Sierra de Santa Catarina es el área protegida que mejor retrata cómo se conserva territorio en una ciudad que no dejó de crecer: no como una mancha continua, sino como los fragmentos que quedaron entre las colonias.

Los datos

Según la ficha de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México:

  • Superficie decretada: “2,205,500.00 m2” — es decir, 220.55 hectáreas.
  • Fecha del decreto: “2003-08-21”.
  • Categoría: “Áreas Naturales Protegidas, CDMX”.
  • Subcategoría: “Zonas de Conservación Ecológica”.
  • Tipo de suelo: “Suelo de Conservación”.
  • Alcaldías: Tláhuac e Iztapalapa.
  • Fecha del programa de manejo: “2005-08-19”.
  • Composición: el programa señala que el área comprende veintiún polígonos, con superficie total de 748.55 hectáreas, de los cuales aproximadamente 60% corresponden a Tláhuac y 40% a Iztapalapa.

Está en el comparador de destinos.

Dos superficies en la misma fuente

Aquí hay que detenerse otra vez, porque la propia ficha maneja dos cifras: el campo de superficie decretada dice 220.55 hectáreas, y el programa de manejo habla de 748.55 hectáreas repartidas en veintiún polígonos.

Puede tratarse de dos cosas distintas —lo decretado en 2003 frente al total que el programa administra desde 2005— o de una inconsistencia de registro. Nuestra fuente no lo aclara, y nosotros no lo vamos a resolver por deducción. Publicamos las dos con su procedencia y dejamos dicho cuál corresponde a qué instrumento.

Es la cuarta discrepancia entre datos oficiales que documentamos en el proyecto, después de la ficha de Isla Aguada en Campeche y de las del Desierto de los Leones y el Cerro de la Estrella aquí mismo. La regla no cambia: se reporta, no se elige en silencio.

Veintiún pedazos

Ese número es el dato más elocuente del área, y conviene leerlo junto con los otros dos casos de la ciudad que ya documentamos.

En el Cerro de la Estrella, la CONANP reporta que de 1,100 hectáreas decretadas en 1938 “solo quedan 100”. En la Sierra de Guadalupe, el área pasó de seis polígonos a catorce. Aquí son veintiuno.

Tres áreas protegidas del oriente y el norte de la ciudad, tres formas del mismo proceso: la mancha urbana avanzó por en medio y lo protegido es lo que quedó entre las colonias. No es un paisaje de postal — es una línea de contención, y sostenerla es el trabajo.

Volcanes urbanos

La Sierra de Santa Catarina es un conjunto de conos volcánicos en el oriente de la cuenca, sobre suelo de conservación, rodeado por completo de ciudad. La ficha no publica altitud, clima, temperatura ni especies —huecos declarados— y aquí no los suponemos.

Lo que sí queda claro por su clasificación es el régimen: suelo de conservación, no urbano. Es decir, territorio que la ciudad reconoce como zona de recarga del acuífero y de servicios ambientales, no como suelo edificable.

Las reglas y una advertencia honesta

Este es el destino de nuestra cobertura capitalina sobre el que menos información pública verificable encontramos. Con veintiún polígonos, dos alcaldías y bordes urbanos densos, no hay una “entrada” única ni un régimen de visita uniforme, y nuestra fuente no publica accesos, horarios ni condiciones.

Así que lo decimos derecho: antes de ir, confirma con la alcaldía correspondiente qué polígono está habilitado, cómo se accede y en qué horario. No es un parque de visita libre y no lo presentamos como tal.

Las reglas, cuando el acceso esté confirmado:

  1. Acceso formal y polígono habilitado. No se entra por linderos.
  2. No se sube solo y se avisa el plan; se baja bastante antes de que caiga la tarde.
  3. Cero fuego. Es vegetación seca buena parte del año, con casas en el borde.
  4. La basura sale con quien la trajo.
  5. No se colecta ni se alimenta fauna.
  6. Se respetan los terrenos y las comunidades del entorno.

Como en toda la cobertura: los datos de seguridad los fijan las autoridades y cambian. Consulta avisos vigentes.

Cómo armar la visita

La escala: medio día, y solo sobre el polígono que confirmes habilitado.

La hora: temprano, por el sol y por la seguridad.

Regla de altura y sol: la ciudad ya está muy por encima del nivel del mar y estos conos son abiertos, sin sombra. Agua, gorra y protector solar.

En el circuito del oriente y el norte: el Cerro de la Estrella queda en la misma alcaldía de Iztapalapa y la Sierra de Guadalupe al norte. Los tres cuentan la misma historia de fragmentación. El hub de la Ciudad de México arma el recorrido completo.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la Sierra de Santa Catarina?

Un Área Natural Protegida de la Ciudad de México bajo la categoría de Zona de Conservación Ecológica, decretada el 21 de agosto de 2003, entre las alcaldías Tláhuac e Iztapalapa, según la Secretaría del Medio Ambiente capitalina.

¿Cuánto mide?

La ficha maneja dos cifras: el campo de superficie decretada indica 2,205,500 m² (220.55 ha), mientras que el programa de manejo habla de 748.55 hectáreas en veintiún polígonos. Reportamos ambas porque la fuente no aclara la diferencia.

¿Por qué son veintiún polígonos?

Porque el área protegida no es continua: quedó fragmentada entre el tejido urbano. Aproximadamente 60% de la superficie corresponde a Tláhuac y 40% a Iztapalapa, según el programa.

¿Se puede visitar libremente?

No lo presentamos así. Con veintiún polígonos en dos alcaldías, no hay acceso único ni régimen uniforme, y nuestra fuente no publica accesos ni horarios: confírmalos con la alcaldía antes de ir.

¿Qué datos faltan?

Altitud, clima, temperatura, especies, accesos, horarios y condiciones de visita: la ficha no los publica y quedan como huecos declarados.

Fuentes y fecha de verificación

Investigación verificada el 26 de julio de 2026 con la ficha de la Sierra de Santa Catarina y el registro de Áreas Naturales Protegidas de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, que maneja dos cifras distintas de superficie y así se reporta. Accesos, horarios, condiciones y avisos de seguridad los fijan las autoridades correspondientes: confírmalos antes de ir.