No es “un buen lugar” para ver ballenas grises. Según la ficha del INAH, estas dos lagunas son “el lugar más importante del mundo” para la reproducción de la subpoblación oriental de la ballena gris del Pacífico Norte.
Del mundo. Sin matices.
Los datos
Según la ficha de la Dirección de Patrimonio Mundial del INAH:
- Nombre oficial: “Santuario de Ballenas de El Vizcaíno”.
- Año de inscripción: 1993. Categoría: “Bien natural”.
- Estado: Baja California Sur.
- Superficie: 370,950 hectáreas.
- Componentes: dos lagunas costeras, Laguna Ojo de Liebre y Laguna San Ignacio.
- Decreto de Reserva de la Biosfera: 1988.
- Adhesión de México a la Comisión Ballenera Internacional: 1949.
Está en la herramienta de Patrimonio Mundial, junto con los otros 35 sitios inscritos del país.
Una discrepancia entre dos fichas del propio INAH
Antes de seguir, hay que decir esto, porque un lector atento lo va a notar.
La ficha de El Vizcaíno afirma: “El Santuario de Ballenas de El Vizcaíno, el área natural protegida más grande de México, comprende las áreas de reproducción más importantes de la subpoblación oriental de la ballena gris.”
Pero la superficie que esa misma ficha publica para el bien inscrito es de 370,950 hectáreas. Y la ficha de Sian Ka’an, de la misma Dirección de Patrimonio Mundial, publica 528,147.66 hectáreas.
528,147 es más que 370,950. Como están publicadas, las dos fichas no pueden ser ciertas al mismo tiempo.
Hay una lectura que la propia ficha permite: dice que las lagunas están “integradas en la Reserva de la Biosfera El Vizcaíno”, que es un área mucho mayor que el santuario inscrito. Es probable que el superlativo se refiera a la reserva completa y no al bien de 370,950 hectáreas. Pero la ficha no publica la superficie de la reserva, así que no lo podemos comprobar y no lo damos por resuelto.
Reportamos las dos cifras tal como están y dejamos la contradicción a la vista. Es lo que hacemos siempre que dos fuentes oficiales no coinciden.
Qué son las dos lagunas
El bien lo forman Laguna Ojo de Liebre y Laguna San Ignacio, en la costa del Pacífico de la parte central de la península de Baja California, con su entorno.
La ficha describe el conjunto como “un mosaico de humedales, marismas, dunas y hábitats desérticos, así como manglares en las áreas de transición”.
Es una combinación poco intuitiva: desierto y humedal pegados. La península es árida y las lagunas son enormes cuerpos de agua salada someros; la franja donde se tocan es lo que la ficha llama áreas de transición, con manglar.
Por qué justamente aquí
La ficha explica el porqué con cuatro variables físicas: las lagunas reúnen las condiciones de profundidad, temperatura, nutrientes y salinidad que “las hacen lugares ideales para el apareamiento, el parto y la crianza”.
Eso es lo que hace insustituible al sitio. Una ballena gris puede alimentarse en muchos lugares del Pacífico Norte; parir, no. La combinación exacta de esas cuatro variables ocurre en muy pocos sitios, y estos dos son los principales del planeta para su subpoblación.
La especie que estuvo a punto de desaparecer
La ficha señala que la subpoblación oriental de la ballena gris del Pacífico Norte “antes estuvo en peligro de extinción”, y que la protección de estas lagunas fue determinante en su recuperación tras la caza comercial.
Y da la fecha institucional: “En 1949, México optó por la adhesión a la Comisión Ballenera Internacional manifestándose a favor de la protección de ballenas grises de la caza comercial.”
1949. Cuarenta y cuatro años antes de la inscripción como Patrimonio Mundial, y treinta y nueve antes del decreto de reserva de la biosfera de 1988. La protección de este lugar no empezó con la UNESCO: la UNESCO llegó al final de una historia que ya llevaba décadas.
Lo que la ficha no da: ni la población actual de ballenas, ni cuántas llegan cada temporada, ni las fechas exactas de arribo y partida. No las estimamos.
Las otras especies
Además de la ballena gris, la ficha registra: delfín nariz de botella, lobo marino de California, foca común, tortuga prieta y caguama.
Y añade, en general, “fauna diversa de peces e invertebrados”, sin cifras.
Las amenazas, según la propia ficha
La fuente no maquilla el asunto. Dice que el bien “es sensible a los impactos potenciales de las actividades económicas que tienen lugar en las inmediaciones de las lagunas, en particular, las pesquerías bentónicas y pelágicas, la extracción de sal a gran escala y el turismo”.
Tres amenazas nombradas, y conviene leer la tercera despacio: el turismo. La ficha lo enlista junto a la pesca industrial y la salinera.
Eso no significa que no se pueda ir. Significa que cómo se va importa, y que las reglas de avistamiento existen por una razón.
Qué no publica la ficha
La fuente no publica: los municipios, los criterios de la UNESCO, la zona de amortiguamiento, la superficie de la Reserva de la Biosfera, ni nada de logística: temporada oficial de avistamiento, permisos, operadores autorizados, tarifas, distancias mínimas de acercamiento ni reglas de embarcación.
Ese último bloque es justo el que más falta hace, y por eso lo decimos claro: el avistamiento de ballena gris está regulado, y las condiciones las fijan la CONANP y las autoridades pesqueras junto con las comunidades de las lagunas. Consúltalas antes de contratar nada, y no salgas con quien no tenga permiso.
El Vizcaíno y Baja California Sur
Baja California Sur tiene tres bienes inscritos, y dos de ellos entraron el mismo año: este santuario y las pinturas rupestres de la Sierra de San Francisco, en 1993, en la sierra que se levanta tierra adentro de estas mismas lagunas. El tercero es el conjunto insular del Golfo de California, de 2005.
En el estado también documentamos Loreto, del lado del Golfo. El resto está en el hub de Baja California Sur.
Preguntas frecuentes
¿Qué protege el santuario?
Las áreas de reproducción de la subpoblación oriental de la ballena gris del Pacífico Norte, en las lagunas Ojo de Liebre y San Ignacio: 370,950 hectáreas inscritas desde 1993.
¿Es el sitio más importante del mundo para la ballena gris?
Según la ficha del INAH, sí: las lagunas “son reconocidas como el lugar más importante del mundo para la reproducción” de esa subpoblación.
¿Cuándo se pueden ver las ballenas?
La ficha no publica temporada. El avistamiento está regulado y las fechas y condiciones las fijan las autoridades: consúltalas antes de viajar.
¿Qué otras especies hay?
Delfín nariz de botella, lobo marino de California, foca común, tortuga prieta y caguama, además de fauna diversa de peces e invertebrados.
¿Cuáles son las amenazas del sitio?
La propia ficha nombra tres: las pesquerías bentónicas y pelágicas, la extracción de sal a gran escala y el turismo.
¿Es de verdad el área natural protegida más grande de México?
La ficha lo afirma, pero publica 370,950 hectáreas, menos que las 528,147.66 que la misma dependencia publica para Sian Ka’an. Probablemente el superlativo se refiera a la Reserva de la Biosfera El Vizcaíno, mayor que el santuario inscrito, pero la ficha no da esa superficie y no lo damos por resuelto.
Fuentes y fecha de verificación
Guía preparada el 26 de julio de 2026 con la ficha del Santuario de Ballenas de El Vizcaíno y con la ficha de Sian Ka’an, ambas de la Dirección de Patrimonio Mundial del Instituto Nacional de Antropología e Historia, y con su listado nacional de sitios inscritos. Las citas entre comillas son transcripción literal de esas fuentes. La comparación de superficies se hace entre las dos fichas y se reporta sin resolver. Temporada, permisos, operadores y reglas de avistamiento los fijan las autoridades competentes y cambian: confírmalos antes de ir.
